Un sistema interno para organizar tu inventario de zapatos y ropa, registrar tus ventas y — lo más importante — saber con números exactos cuánto estás ganando de verdad en cada producto.
Angie, llevas tiempo vendiendo por redes y te ha ido bien. Lo que te falta no son ventas: es orden.
Hoy tienes referencias en varios colores y en varias tallas, y llevar la cuenta de cuántas te quedan de cada una es un dolor de cabeza. Cuando alguien pregunta por la talla 41 en blanco, toca ir a mirar. Y al final del mes sabes que vendiste, pero no sabes exactamente cuánto ganaste.
No necesitas una tienda virtual. Necesitas tu propio sistema interno: una biblioteca de todo lo que tienes, con fotos, para consultarla en segundos; y un lugar donde registrar cada venta con el precio real al que la hiciste.
Cuatro cosas concretas, desde el computador o desde el celular.
Cada referencia con su foto, sus colores y sus tallas, y cuántas unidades te quedan de cada combinación. Sin ir a contar.
Registras en cuánto compraste. El sistema te dice el precio sugerido y hasta dónde puedes bajar sin perder tu margen.
Escoges el producto, la talla, el precio final y cómo te pagaron. El inventario se descuenta solo.
No solo cuánto vendiste: cuánta ganancia dejó cada producto, cuánto entró por cada medio de pago y cuánta plata tienes parada en inventario.
Un mensaje de Telegram al celular, una vez al día a la hora que tú escojas: qué se agotó, qué está en la última unidad y cuál de esos vale la pena reponer ya.
El sistema compara tus meses, encuentra la plata dormida y te dice qué producto te conviene empujar. Sin que tú tengas que sacar cuentas.
Estas son las tres pantallas principales. Los datos son de ejemplo, para que veas cómo funciona.
| Color | 38 | 39 | 40 | 41 | 42 | 43 | 44 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Blanco | 2 | 3 | 4 | 0 | 2 | 1 | 0 |
| Negro | 1 | 2 | 3 | 3 | 0 | 2 | 1 |
| Gris | 0 | 1 | 2 | 2 | 1 | 0 | 0 |
Una sola referencia, 21 combinaciones. En rojo lo agotado, en amarillo lo que queda una sola unidad. Esta pantalla sola te dice qué tienes que reponer.
La ganancia se calcula mientras escribes el precio. Si un cliente te pide rebaja, ves al instante cuánto te queda — y el sistema te avisa si estás bajando del mínimo que tú misma definiste.
“Vendiste” y “ganaste” son dos números muy distintos, y el segundo es el que importa. Acá también ves cuánto regalaste en descuentos y cuál producto te deja más plata — que casi nunca es el que más se vende.
Un solo mensaje al día, no una alerta por cada producto. Si te llegaran veinte mensajes diarios terminarías silenciando el chat en una semana. Este llega a la hora que tú digas, con lo que de verdad importa: lo que se agotó y se estaba vendiendo.
Nada de esto es adivinanza: todo sale de tus propias ventas. El sistema hace las cuentas que tú no tienes tiempo de hacer y te las dice en español, no en tablas. Estos avisos también te llegan por Telegram junto con el resumen diario.
Es una página web con tu propia dirección. Entras desde el navegador, sin descargar nada de ninguna tienda de aplicaciones. En el celular se puede dejar como acceso directo en la pantalla de inicio y se ve y se siente como una app.
El primer mes el sistema todavía no te puede comparar contra nada, porque no hay mes anterior. Del tercer mes en adelante es cuando empieza a decirte cosas que hoy no sabes — qué se te agota siempre, qué llevas meses cargando, en qué días vendes más. Entre más lo uses, más te sirve.
Cuatro entregas. Al final de cada una vas a tener algo funcionando que puedes usar y opinar, no un informe de avance.
Tu dirección web activa y segura, con tu marca. Entras con tu usuario y tu clave, y ya puedes crear tu primer producto con colores y tallas. Respaldo automático diario desde el primer día.
Vas a poderEntrar desde tu celular y cargar una referencia completa.
Carga de productos con fotos, colores, tallas y cantidades. Registro de cuánto te costó cada compra. Configuración de tu margen mínimo. Y cargamos juntos todo tu inventario real.
Vas a poderConsultar en segundos qué tienes disponible, en qué talla y en qué color.
La pantalla de venta con precio sugerido, precio mínimo y cálculo de ganancia en vivo. Medios de pago. Descuento automático del inventario. Y devoluciones o cambios cuando toque.
Vas a poderVender desde el sistema y que el inventario se actualice solo.
El resumen del mes, la ganancia real por producto, el consolidado por medio de pago y lo que hay que reponer. Se activa el aviso diario por Telegram a la hora que escojas. Más capacitación y dos semanas acompañándote mientras lo usas de verdad.
Vas a poderTomar decisiones de compra con datos, no con intuición.
Dos cosas: lo que cuesta construirlo, y lo que cuesta mantenerlo andando cada año. Te las digo las dos de frente para que no haya sorpresas.
Si el sistema te ayuda a no quedarte sin la talla que más se vende, o a darte cuenta de que una referencia te deja mucho menos de lo que creías, se paga solo en unos pocos meses. Ese es el punto de saber tus números.
Prefiero ser claro desde ahora que dejarlo para después.
Mírate las tres pantallas con calma y dime qué le cambiarías. No hay nada escrito en piedra: entre más me digas ahora, más se va a parecer a lo que tú necesitas.
Y si algo de la propuesta no te cuadra — el alcance, los tiempos, la forma de pago — hablémoslo. Prefiero ajustarlo ahora que a mitad de camino.